martes 9 de febrero de 2010
Hace poco más de una semana un amigo, su novia y yo, fuimos a un lugar al que fui una vez hace más de 10 años: Monteverde.
Cuando fui era en una gira de un curso y por su itinerario lamentablemente no nos dio chance de ir a conocer los senderos de la Reserva de Monteverde, administrada por el Centro Científico Tropical o CCT.
Entonces le propuse a mis amigos que fuéramos allá. Ellos estuvieron de acuerdo y planificamos un viaje de dos días, entrando a Monteverde en la mañana del sábado y saliendo de allá en la tarde del domingo. Pero como nosotros no teníamos medio propio de transporte, entonces nos fuimos en el autobus que a Monteverde que sale de San José a las 6:30 am.
El viaje dura como unas 4 horas, con una parada de 20 minutos en la Casa de doña Lela en Ciruelas de Miramar. Unos cuantos kiilómetros después, se dobla a la derecha y se viaja por una carretera de asfalto que luego es de tierra, con unos polvazales vulgares, hasta llegar a Santa Elena y de ahí hasta el albergue del CCT.
Llegamos a la Reserva de Monteverde, almorzamos y nos dispusimos a no perder el tiempo e irnos a los senderos. Nos dijeron por donde debíamos ir y nos dieron un mapa, pero nos equivocamos y fuimos por otro lado pero como teníamos los mapas y con las indicaciones en el camino, no tuvimos problema para volver.
Llegamos al mirador de la Reserva desde donde se pueden ver el Golfo de Nicoya a un lado, y el Mar Caribe al otro, pero de este último nos quedamos con las ganas porque estaba muy nublado por ese lado. También conocimos un puente sobre el dosel del bosque, que debe ser excelente para la observación de aves pero no tuvimos chance de comprobarlo.
En la noche, hicimos un tour y el guía muy amablemente lo hizo en ambos idiomas pues íbamos con algunos extranjeros: dos alemanes y dos muchachas hindúes. Y es que nosotros no somos muy hábiles en el inglés, excepto la novia de mi amigo que se la juega en esa área. No logramos ver mucho pero sí pudimos ver un trogón durmiendo en un arbusto, una martilla o kinkajú, algunas ranas y murciélagos en los comederos de colibríes (un montón por cierto).
Pasamos la noche en el albergue del CCT, en el cual habíamos hecho reservaciones. Y nos queríamos levantar temprano al día siguiente para ir a ver unos quetzales que llegan cerca del albergue pero no se pudo, ellos se levantaron más temprano, je je. Y durante la mañana nos dedicamos a andar por los senderos, y ver que encontrábamos, entre ellos los famosos quetzales, pero no se pudo. Eso sí, vimos unos cuantos pizotes, una tropa de monos congo o aulladores, entre otros. También vimos los colibríes que acostumbran llegar a los comederos durante todo el día.
Luego de eso, volvimos a Santa Elena para agarrar el bus de las 2:30 pm. Cometimos el error de no comprar los tiquetes el día anterior, entonces de nosotros tres sólo dos podríamos ir sentados y uno iría de pie, pero eso no fue lo peor. Lo peor es que aterraron el bus hasta más no poder; es más, si hubieran podido habrían metido gente hasta en los maleteros. Y tras de eso el chofer recogía gente de camino aterrando ese estornaco aún más. Hicimos la parada en la Casa de doña Lela, y cuando volvimos a subir, no sé como pudimos volver a entrar. Legítimo Tetris humano como dijo un chavalo. Y bueno, de ahí a casa, cuatro horas y media de viaje y eso que nos bajamos en San Ramón porque de ahí a Chepe era hora y media más de viaje por lo menos.
Y claro, esto deja una mala imagen hacia los turistas. Y no es que me importe tanto lo que piensen ellos, pero si Monteverde es una zona tan turística ese tipo de cosas deja mucho que desear y claro los deja muy mal parados.
Y claro, de este viaje aprendimos tres cosas muy importantes:
1- Que la naturaleza es maravillosa y hay que cuidarla, en especial, de aquellos que quieren ver como la sobreexplotan.
2- Un viaje a Monteverde tiene que ser de al menos 3 días para disfrutarlo bien.
3- Nunca salir de Monteverde un domingo en bus. Eso para nosotros los pobres que no tenemos carrito, je je.
Pero vale la pena ir y estamos en planes de volver pero tres días, y salir un lunes de ahí. Acá les dejo algunas fotos de las que tomé ahí y un videito. Que los disfruten!
Saludos,
Cuando fui era en una gira de un curso y por su itinerario lamentablemente no nos dio chance de ir a conocer los senderos de la Reserva de Monteverde, administrada por el Centro Científico Tropical o CCT.
Entonces le propuse a mis amigos que fuéramos allá. Ellos estuvieron de acuerdo y planificamos un viaje de dos días, entrando a Monteverde en la mañana del sábado y saliendo de allá en la tarde del domingo. Pero como nosotros no teníamos medio propio de transporte, entonces nos fuimos en el autobus que a Monteverde que sale de San José a las 6:30 am.
El viaje dura como unas 4 horas, con una parada de 20 minutos en la Casa de doña Lela en Ciruelas de Miramar. Unos cuantos kiilómetros después, se dobla a la derecha y se viaja por una carretera de asfalto que luego es de tierra, con unos polvazales vulgares, hasta llegar a Santa Elena y de ahí hasta el albergue del CCT.
Llegamos a la Reserva de Monteverde, almorzamos y nos dispusimos a no perder el tiempo e irnos a los senderos. Nos dijeron por donde debíamos ir y nos dieron un mapa, pero nos equivocamos y fuimos por otro lado pero como teníamos los mapas y con las indicaciones en el camino, no tuvimos problema para volver.
Llegamos al mirador de la Reserva desde donde se pueden ver el Golfo de Nicoya a un lado, y el Mar Caribe al otro, pero de este último nos quedamos con las ganas porque estaba muy nublado por ese lado. También conocimos un puente sobre el dosel del bosque, que debe ser excelente para la observación de aves pero no tuvimos chance de comprobarlo.
En la noche, hicimos un tour y el guía muy amablemente lo hizo en ambos idiomas pues íbamos con algunos extranjeros: dos alemanes y dos muchachas hindúes. Y es que nosotros no somos muy hábiles en el inglés, excepto la novia de mi amigo que se la juega en esa área. No logramos ver mucho pero sí pudimos ver un trogón durmiendo en un arbusto, una martilla o kinkajú, algunas ranas y murciélagos en los comederos de colibríes (un montón por cierto).
Pasamos la noche en el albergue del CCT, en el cual habíamos hecho reservaciones. Y nos queríamos levantar temprano al día siguiente para ir a ver unos quetzales que llegan cerca del albergue pero no se pudo, ellos se levantaron más temprano, je je. Y durante la mañana nos dedicamos a andar por los senderos, y ver que encontrábamos, entre ellos los famosos quetzales, pero no se pudo. Eso sí, vimos unos cuantos pizotes, una tropa de monos congo o aulladores, entre otros. También vimos los colibríes que acostumbran llegar a los comederos durante todo el día.
Luego de eso, volvimos a Santa Elena para agarrar el bus de las 2:30 pm. Cometimos el error de no comprar los tiquetes el día anterior, entonces de nosotros tres sólo dos podríamos ir sentados y uno iría de pie, pero eso no fue lo peor. Lo peor es que aterraron el bus hasta más no poder; es más, si hubieran podido habrían metido gente hasta en los maleteros. Y tras de eso el chofer recogía gente de camino aterrando ese estornaco aún más. Hicimos la parada en la Casa de doña Lela, y cuando volvimos a subir, no sé como pudimos volver a entrar. Legítimo Tetris humano como dijo un chavalo. Y bueno, de ahí a casa, cuatro horas y media de viaje y eso que nos bajamos en San Ramón porque de ahí a Chepe era hora y media más de viaje por lo menos.
Y claro, esto deja una mala imagen hacia los turistas. Y no es que me importe tanto lo que piensen ellos, pero si Monteverde es una zona tan turística ese tipo de cosas deja mucho que desear y claro los deja muy mal parados.
Y claro, de este viaje aprendimos tres cosas muy importantes:
1- Que la naturaleza es maravillosa y hay que cuidarla, en especial, de aquellos que quieren ver como la sobreexplotan.
2- Un viaje a Monteverde tiene que ser de al menos 3 días para disfrutarlo bien.
3- Nunca salir de Monteverde un domingo en bus. Eso para nosotros los pobres que no tenemos carrito, je je.
Pero vale la pena ir y estamos en planes de volver pero tres días, y salir un lunes de ahí. Acá les dejo algunas fotos de las que tomé ahí y un videito. Que los disfruten!
Saludos,










